Acerca de la traduccción

La traducción consiste en expresar en un idioma lo dicho en otro. Pero no se trata de cambiar algunas palabras por otras como con un diccionario, sino de transmitir ideas, conceptos, impresiones. Es un proceso complejo que varía según el tipo de texto a traducir: desde el punto de vista del proceso de traducción, no es lo mismo una novela que un contrato o un aviso publicitario. En un contrato habrá que reflejar con fidelidad y precisión los términos allí expresados. En una novela o un texto literario en general, habrá que “re-crear” el texto para que produzca en los lectores el mismo efecto que el original.


Existen muchas ideas erróneas en relación con la traducción; por ejemplo, que para hacerlo basta con saber hablar un idioma extranjero. Lo cierto es que eso no basta, aunque se lo hable muy bien. Un traductor debe tener un estudio profundo no solo de un segundo idioma sino también de su lengua materna, así como sensibilidad cultural, cultura general y conocimiento del tema. Además, debe poseer y desarrollar aptitudes para una buena redacción. Todos estos aspectos se suman para brindar una base sólida que se sigue mejorando continuamente con la experiencia. Todos los días se ven ejemplos de traducciones mal hechas por personas que no tienen esta preparación. 

Así como en otros órdenes de la vida nos da tranquilidad saber que quien nos presta un servicio es un profesional, lo mismo sucede en el caso en la traducción.

Aquí podrá encontrar más información sobre la profesión y consejos sobre cómo encarar sus necesidades de traducción. Para mayor información o si tiene alguna consulta en particular, no dude en contactarme.